En algunas ocasiones podemos observar que el gato se esconde debajo del sofá o en el armario y no quiere salir, siendo imposible encontrarlo. También podemos advertir que el gato se esconde cuando viene gente.
Si además observamos una postura corporal encorvada, cola baja, orejas
caídas hacia atrás y pupilas muy dilatadas, es probable que nuestro gato
presente miedo hacia las personas.
El miedo puede estar provocado por la falta de socialización o por las
experiencias vividas, como he señalado anteriormente.
Es importante señalar que un estado continuado de miedo puede provocar la aparición de estrés y ansiedad, lo que repercute en el bienestar y en la homeostasis del organismo, provocando así una bajada de las defensas del felino y, en los cuadros más complejos, la predisposición de enfermar con más facilidad.
Es importante señalar que un estado continuado de miedo puede provocar la aparición de estrés y ansiedad, lo que repercute en el bienestar y en la homeostasis del organismo, provocando así una bajada de las defensas del felino y, en los cuadros más complejos, la predisposición de enfermar con más facilidad.

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